Tags

LA CASITA DEL TERROR

Todo empezó con el que se inventó las reuniones de campaña, los cocteles políticos y todos esos festejos sin sabor de la alta sociedad a la que asiste desde el primer hasta el último “vinculado” a la política que cree que el entrar en uno de estos agasajos lo convierte en el más ilustre de los caballeros de la política colombiana y porque no, le ayuda a subir uno o dos peldaños en la escalera tan perfecta y honorable de las clases sociales del país.

Aprovechando el mes de Octubre y con motivo de la celebración de Halloween se viene uno de estos festejos característicos del círculo político. Esta vez, la fiesta del día de las brujas está organizada por Piedad: la bruja mayor, la directora del aquelarre que conforman Yidis que se disfrazara de una de las pinturas de Botero y Enilce que por supuesto usara su disfraz de gata.

Esta celebración que tratará de imitar la casita del terror se llevará a cabo en el Congreso de la República, y no porque se parezcan sino porque por supuesto, para tal agasajo se necesita un lugar que se acomode a las necesidades de las organizadoras y de los asistentes. La lista de invitados es amplia, desde actores que implotaron de la televisión para hacer eco en la política como Gregorio Pernia que se disfrazara de prueba de embarazo negativa evocando así un intento fallido, hasta el más político de los políticos que contradictoriamente se disfrazará de político para realmente ser por una noche eso que intenta ser durante 365 días.

Para hacer más activa esta fiesta se organizarán diferentes comparsas las cuales estarán encargadas de representar diferentes temáticas, además con la intensión que estas colaboren en algunos aspectos. La primera comparsa es la de las bebidas alcohólicas. El inconveniente de este grupo es la fuerte pelea de dos de sus integrantes por liderarlo. El senador Eduardo Merlano no concibe perder el liderazgo de su comparsa a cargo de un “nuevo ebrio” como lo es el concejal de Chía, Carlos Enrique Martínez, que personalmente creo que ganará esta disputa pues se valdrá de su prosa para convencer a los demás integrantes de la comparsa, pues si logro convencer a todo un país de que en su último suceso bochornoso en el que fue protagonista de una persecución estilo Hollywood por la capital del país, de que el conducía a menos de 15 km por hora, será capaz de vencer al senador Merlano ya inhabilitado.

Finalmente esta comparsa está integrada por el embolador “Lucho” que se disfrazará de caja de aguardiente, Jorge Marino el hijo del concejal Hernando Marino que se disfrazará de striper pues no podemos olvidar que hace unos meses fue detenido por la policía mientras manejaba su carro y cuando descendió del mismo lo hizo solo usando una toalla que lo cubría de la cintura para abajo, además ira acompañado de las mismas tres mujeres que iban con él en su auto el día que se puso al desnudo su bochornoso incidente. El último integrante de esta comparsa será el ex alcalde Luis Eduardo Garzón que irá disfrazado de Cupido y que impregnara sus flechas con un poco de tequila, el que dicen que es el trago deshinibidor de las mujeres, a ver si de esta forma logra flechar a la periodista Darcy Queen para que esta lo perdone por lo que dijo tres años atrás, pues supone que debe estar muy molesta por haber dicho que a ella le metían la cámara por “detrás” para no sonar igual de vulgar a las palabras alcoholizadas de este ex aspirante a la presidencia.

La siguiente comparsa aunque más pequeña será la encargada de poner la cuota animal de la fiesta. Simón Gaviria que tenía listo su disfraz de Simón el Bobito que en vez de probar pasteles, en una versión más moderna, leería de manera incompleta la reforma a la justicia, deberá ir disfrazado de mico y no porque él lo quisiera así, sino porque en su invitación decía de manera explícita que obligatoriamente tendría que usar ese disfraz. Triste imposición pública liderada por el aquelarre que a Gaviria le tocó acatar sí o sí. En esta comparsa lo acompañará Rafael Pardo, que irá disfrazado de lagarto, también por imposición de la organización del evento, pues parece que Piedad no le perdona el puñado de adulaciones que lanzó sobre el actual presidente Juan Manuel Santos cuando éste solo llevaba un año de mandato, para tratar de plantear su reelección. A esta comparsa por supuesto y para cerrarla con broche de oro se sumará Ernesto Samper, quien será el único que no ira disfrazado por obligación porque autónomamente decidió disfrazarse de elefante, pues dice que es mejor burlarse de uno mismo antes que los demás lo hagan. Mala decisión.

Por ultimo queda nombrar a aquellos que asistieron a la fiesta y no quisieron trabajar en comparsas porque no saben trabajar en grupo. El ex presidente Uribe quien conformaría la comparsa/dupla de los súper héroes junto al actual presidente Juan Manuel Santos, decidió asistir con otro acompañante a esta fiesta pues él quería disfrazarse de Batman y “Juanma” de Robín, pero esto fue motivo de pelea. El ex mandatario le había prometido a Pachito Santos que él usaría ese disfraz, lo que finalmente sucedió. Así que Batman y Robín asistieron como pareja a la casita del terror, mientras que Juan Manuel tuvo que disfrazarse de Llanero solitario, porque ni su vicepresidente, Angelino Garzón, quiso acompañarlo, ya que decidió hacer parte de la comparsa de los animales y disfrazarse de lechón.

El show central de la fiesta estuvo a cargo de Valerie Dominguez y de su ex novio Juan Manuel Dávila que iban disfrazados de los cantantes del grupo Pimpinela. El lio fue que al interpretar la canción “Olvídame y pega la vuelta” Juan Manuel se dejó llevar por la frustración que le causaba oír a Valerie decirle que olvidara “su nombre, su cara y su casa” y dejó de cantar lanzándole el micrófono a la cara y decorandola con un morado que difícilmente podrá ocultar.

La fiesta terminó alrededor de las tres de la mañana cuando descubrieron a la bruja Piedad llorando en un rincón del Congreso porque la comparsa del robo integrada por los hermanos Moreno Rojas acompañados por los Nule habían robado su turbante. Pero nadie quiso defenderla, ni Batman y Robín, todos prefirieron desalojar el Congreso. Indignado, el llanero solitario llevado por uno que otro trago, se apoderó de un micrófono y gritó provocando la burla de todos los asistentes que ya desalojaban el Congreso: “que siga la fiesta, el tal robo no existe”.

Advertisements