¿TODO ENTRA POR LOS OJOS?

 

 

 

 

POR: VERÓNICA ORLANDO

 

Últimamente me he preguntado acerca de la publicidad que nos consume día a día dentro de nuestra sociedad. ¿Es realmente cierta toda la información que nos venden con cada imagen de lindas mujeres, con cuerpos perfectos, realmente los productos que nos ofrecen nos van a cambiar la vida y van a solucionar nuestros problemas?

 

Pues bien, ni los productos que nos ofrecen nos van a volver igual a los modelos que aparecen en los comerciales ni un slogan nos va cambiar la vida. Es realmente injusta la publicidad que nos rodea en nuestro mundo ordinario porque a raíz de eso han surgido diferentes problemas tales como el bullyng, la anorexia, la baja autoestima entre otros.

 

Meses pasados me encontraba en mi academia de actuación a la cual deje de ir por falta de tiempo y porque realmente no me gustaba mucho el ambiente en el que estaba. Llegué antes de clase y me encontré con una niña de mi curso que estaba demasiado triste, debo confesar que odio ver a las personas llorar, es algo que me estresa así que decidí preguntarle y me dijo que tenía mil problemas, que se quería morir porque no tenía plata para hacerse una liposucción y la nariz así que no iba a ser nadie en su vida.

 

Pensé que esas personas superficiales no existían, que era tan solo una caricatura de las personas vacías, pero ya vi que no. No podía creer que una niña tan bonita, estuviera estresada por semejante bobada, además estoy completamente segura que no necesitaba ninguna cirugía. Sabía que si le decía algo para convencerla de lo contrario iba a perder completamente mi tiempo y efectivamente así fue.

 

Yo le dije que era una niña muy bonita y que no se tenía que amargar la vida por ser igual a un prototipo de mujer, ella me dijo que yo nunca iba a entender por lo que ella estaba pasando, pues ella jamás iba a poder surgir como modelo. No entendía nada, pensé que me estaba molestando.

 

Es impresionante todo lo que genera en nosotros la publicidad, como por ejemplo generar en las personas más débiles problemas que en realidad no tienen, o necesidades que empiezan a tener desde que ven un comercial y es como si lavaran la cabeza a quienes ven la publicidad.

 

Leí un texto muy interesante sobre la publicidad, de William Ospina donde nos da a entender y nos hace reflexionar acerca de nuestra nueva religión, la publicidad que lo único que busca es unificarnos, engañarnos y finalmente generar consumo y problemas que antes no teníamos.

 

Es necesario que nos demos cuenta que lo que más importa es el contenido del producto que compramos, que quién nos lo vende. No todas las mujeres tenemos las medidas exactas y no todas debemos ser así para poder ser “chéveres”, todos somos diferentes y es hora de pensar que nosotros somos quienes tenemos que vencer estos estereotipos que la publicidad nos genera para evitar problemas como el de mi amiga de la academia entre otros.

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